Cirugía

Las prótesis articulares o artroplastias son una de las intervenciones quirúrgicas mas frecuentes en Cirugía Ortopédica. Son de las que mas “calidad de vida” han aportado a los pacientes en los últimos 50 años.

¿En que consisten?

Primero se “limpia” toda la articulación dañada y a continuación se sustituye por un implante (elementos artificiales), general-mente metálicos y politileno, del mismo tamaño y forma ajustada a cada paciente

Han supuesto para los enfermos con artrosis severas y reumáticos una evidente mejoría en cuanto a su calidad de vida y para los cirujanos una opción que se puede recomendar con cierta garantía.

¿Es un procedimiento frecuente?

Sin duda forman parte del grupo de intervenciones que mas frecuentemente se realizan en los Servicios de Cirugía Ortopédica de España. Se considera que se implantan alrededor de 100 prótesis de cadera por año y 100.000 habitantes y en España todos los años 35.000 pacientes son Intervenidos para colocar una artroplastia de cadera y 20.000 para colocar una de rodilla.

Aunque existen referencias conocidas sobre la colocación de prótesis articulares desde el siglo XIX, puede decirse que hasta el último tercio del siglo XX no se introducen como una técnica quirúrgica habitual. Fue John Charnley, el verdadero precursor de las prótesis en la cadera. Este cirujano mitad médico y mitad ingeniero, diseñó una prótesis que constaba de dos partes: una metálica que se introducía en el fémur y una copa de plástico que se colocaba en la pelvis. La trascendencia de sus estudios fue reconocida por S.M, la reina de Inglaterra al concederle el titulo de Sir, apreciando la trascendencia que los avances en las prótesis de cadera tendrían para millones de pacientes.

Más tarde aparecen las prótesis de rodilla, que hoy casi son más frecuentes que las de cadera, y recientemente han surgido las de hombro, tobillo, dedos, etc.

¿Qué resultado puedo esperar?

Aunque los resultados de estas intervenciones son excelentes (se considera hoy que entre el 90 y 95% de los pacientes con artroplastias de cadera o rodilla se mantendrán sin dolor y caminando relativamente bien 10 años después de la operación) existen dos importantes problemas aun sin resolver y que pueden hacer fracasar estas prótesis con el paso de los años.

1º)  La fijación al hueso y por otra el desgaste de los materiales Las investigaciones para el primer problema se han centrado en encontrar algún producto que sujete permanentemente la prótesis. La hidroxiapatita o la aplicación a la superficie metálica de otros productos ha permitido superar otros sistemas como el cemento óseo que se usó durante muchos años pero que con el tiempo se degrada y destruye el hueso próximo.

2º)  Utilizamos ya metales, plásticos o compuestos de cerámica que evitan o retrasan el desgaste producido por el rozamiento de la articulación. La investigación de estos productos, que realizan ingenieros y biomecánicos en laboratorios de empresas multinacionales, ha partido en gran medida de la industria aeroespacial aprovechando la experiencia de las naves espaciales para su aplicación en medicina.

¿Qué cuidado precisan las prótesis?

No debemos olvidar que son productos artificiales y como tales necesitan controles periódicos. Habitualmente el cirujano indicará una fecha después de la operación para hacer una revisión; en ella se le preguntará sobre las molestias que tiene, la movilidad de la articulación, el tipo de vida que hace y si existe limitación para caminar o estar de pie en el caso de rodilla o cadera. Al mismo tiempo también periódicamente le pedirá una radiografía para saber cuál es la situación de la prótesis.

Normalmente y si la evolución es adecuada no necesitará seguir ningún tratamiento medicamentoso.

Los pacientes con prótesis deben restringir actividades que sometan a esas articulaciones a excesivas demandas. Eso quiere decir que si su actividad laboral supone caminar tiempo seguido sin posibilidad de descanso, permanecer de pie muchas horas o en posiciones forzadas para la articulación correspondiente, se le recomendará modificar o dejar su trabajo. Sin embargo es muy conveniente vigilar el peso, evitando la obesidad, caminar al menos dos horas al día y evitar posiciones y movimientos bruscos e incontrolados con la nueva articulación. Con esos cuidados se supone que la artroplastia va ser duradera y que los pacientes pueden reintegrarse a sus costumbres y modo de vida.

¿Cuantos tipo de prótesis existen?

Hoy en día se han diseñado prótesis para cada articulación , desde las clásicas de cadera, rodilla y hombro hasta las menos frecuentes de codo, muñeca, tobillo e incluso dedos

En SportMe Medical Center tenemos una amplia experiencia en este tipo de cirugías.